Discos de freno: ¿Qué son y cuándo cambiarlos?

Te explicamos cuál es el objetivo que cumplen los discos de freno en tu vehículo y cómo saber cuándo es hora de renovarlos

Discos de freno ¿Qué son?

Los discos de freno forman parte del sistema de frenos del vehículo, y generalmente se ubican en el eje delantero, aunque pueden instalarse en las cuatro ruedas.

Es muy importante familiarizarse con estos discos y saber en qué momento cambiarlos para evitar posibles problemas y riesgos a la seguridad.

Estos dispositivos son los que se encargan de generar la fricción suficiente, junto a las pastillas de freno, para detener el vehículo cada vez que frenamos. Existen diferentes variaciones dependiendo del tipo de vehículo, tamaño, potencia, etc.

En este video observarás detalladamente cómo funciona un freno de disco:

Fuente de video: Thomas Schwenke ES

Podemos diferencias los discos de freno que son sólidos y los ventilados. Los sólidos son los más populares entre la mayoría de los modelos de vehículos y tienen una superficie lisa. También son los más baratos.

Por el contrario, los discos ventilados tienen dos superficies de fricción separadas por canales de ventilación que tienen como función disipar el calor en vehículos de mayor potencia o cilindrada. Pueden tener superficie rayada, perforada u ondulada, que mejoran la refrigeración, el desgaste uniforme y dispersan el agua en caso de lluvias.

Algunos fabricantes sugieren utilizar los discos de freno rayados para usos más intensos, como carreteras y los perforados para condiciones normales, y para quienes aprecian un look más deportivo, pero con igual eficacia y disipación de calor.

¿Cómo saber si los discos de freno necesitan ser cambiados?

Los discos de frenos se fabrican con materiales muy resistentes como hierro o aluminio, manganeso, silicio, entre otros componentes; y resisten altas temperaturas de hasta 500° C. Por ello se produce muy poco desgaste con el pasar del tiempo.

La señal más evidente es la variación en el grosor. Se debe tener presente cuál es el límite de grosor recomendado y cambiarlo cuando sea necesario.

Otros indicadores pueden ser: fisuras, rayados o curvaturas, entre otras anomalías, que nos indicarán que es hora de cambiar los discos de freno, aunque ya no se debería al desgaste, sino que puede deberse a otras causas.

Se recomienda que al mismo tiempo que se cambien los discos, se sustituyan las pastillas de freno, y que se utilice el mismo tipo de discos que viene de fábrica. No se debe escatimar en la calidad de los discos de freno o ningún componente del sistema de frenado del vehículo. Evita comprar repuestos de segunda mano.

Si necesitas consultar el historial de un vehículo, descarga el informe Autofact con sólo ingresar la placa.

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